La Virgen del Rosario procesiona en paso con respiraderos que combina la plata y la malla y que pertenecieron a la Virgen del Mayor Dolor de la localidad. Alumbran a la Virgen cuatro candelabros de guardabrisas de madera tallada y dorada que pertenecieron al antiguo paso del Cristo de las Cinco Llagas de la Hermandad sevillana de la Trinidad, paso que fue adquirido por la Agrupación moronense para su Cristo titular. Varias piezas de madera dorada completaron el paso procesional.
Sobre peana de madera dorada lució la Santísima Virgen saya blanca de brocado, de la que pendía un rosario y manto rojo de brocado. En sus manos sostiene al Santísimo Niño que lució túnica blanca. Sobre sus sienes la Virgen portó corona de plata y a sus plantas lució media luna del mismo metal.
Los sones musicales de marchas procesionales volvieron a escucharse por los rincones del Pantano mientras la luna iluminaba las calles del barrio y el pueblo de Morón de la Frontera rezaba el Santo Rosario junto a la Santísima Virgen.
Fotos: Manuel Pinto Montero.
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